Experimento #11: Relaja la mandíbula


Libera la tensión oculta
Muchas personas acumulan tensión durante todo el día sin darse cuenta. La mandíbula, los hombros y el abdomen son lugares habituales donde el estrés se va acumulando silenciosamente.
¿Por qué este experimento?
El estrés activa la respuesta de lucha o huida del cuerpo. Una de sus consecuencias es el aumento de la tensión muscular, a menudo sin que seamos conscientes de ello. Relajar brevemente estos músculos puede ayudar a transmitir una señal de seguridad al sistema nervioso.
El experimento
Programa tres recordatorios a lo largo del día.
Cada vez que aparezca uno:
deja de apretar la mandíbula
deja caer los hombros
relaja el abdomen
exhala lentamente
Hazlo sin prisa.
El ejercicio completo dura menos de treinta segundos.
Si resulta más difícil de lo esperado
Algunas personas se dan cuenta de que vuelven a tensar la mandíbula al cabo de pocos segundos.
Es normal.
No intentas permanecer relajado durante todo el día. Simplemente estás empezando a reconocer una tensión que ya estaba presente.
Hazlo más fácil
Relaciona el ejercicio con algo que ya haces, como preparar café, lavarte las manos o detenerte ante un semáforo en rojo.
Pruébalo
Pruébalo durante siete días. Si notas alguna diferencia, continúa otras dos semanas y observa qué cambia.



